JOHNY EL VALIENTE


Había una vez un tipo llamado Johny. Era alto, rubio y guapo. A Johny le encantaban las películas de acción y de tipos duros. De hecho, él era un tipo duro, valiente y con cojones. No desaprovechaba ninguna ocasión para hacerse el machito y demostrar su valor. Iba de chulillo por la vida, era un tipo guay y él lo sabía, sí señor.
A Johny le fascinaba el béisbol e ir al búrguer a comer hamburguesas y mierda empaquetada bañada en cantidades ingentes de ketchup y mostaza, sí señor, ¡yeah!, americano pura cepa. ¡Qué enrollado eres Johny!, eres el mejor.

Un día, mientras estaba en el búrguer, entraron unos tipos con gabardinas verde cachumbo, medias en la cabeza y escopetas en la mano. Johny, astuto y perspicaz cual zorro cazador, sacó una asombrosa conclusión: aquellos tipos querían atracar el local. ¡Muy buena observación Johny!.

-¡Todo el puto mundo al puto suelo, no quiero oír ni una puta mosca!- gritó uno de ellos mientras apuntaba a la clientela con la escopeta.

La gente obedeció. Había una niña pequeña que no dejaba de llorar. Un atracador le dijo a otro:
- ¡Cárgate a esa pequeña puta, que me está jodiendo con tanto lloriqueo!

Pero cuando iba a matarla alguien intervino:
- ¡No, deja a la niña en paz!- sí señor, era Johny y sus dos cojones, ¡qué macho eres Johny!

El atracador dejó de apuntar a la niña, ahora apuntaba hacia Johny. Tras una breve pero intensa inspiración disparó y le voló el melón. El cuerpo de Johny se desplomó, pero no de cualquier manera, se desplomó con estilo, como sólo los tipos como Johny saben hacer. Los ladrones cogieron el dinero y se largaron, nunca más se supo de ellos.
Respecto a Johny, pues bueno, a partir de aquel día se convirtió en un héroe: un héroe querido, un héroe aclamado y recordado, un maldito héroe muerto.

FIN

vOtaR esTa histoRia