Galen ofrece un destino como próximo objetivo:
El Pozo de la Eternidad, un lugar mÃstico del Hiperespacio sobre el cual hay multitud de leyendas. Dice que sabe cómo encontrarlo, aunque para ello tendrÃan que alejarse de las rutas conocidas.
El Señor Jones, del Cuerpo PsÃquico, llega a bordo para hacer la revisión reglamentaria de Matheson. Las nuevas normas del Cuerpo PsÃquico tras la Guerra Telépata exigen cierta regulación de las actividades de los telépatas (ahora integrados en la sociedad) para evitar escaneos ilegales.
Gideon y Galen discuten por el peligro del trayecto, durante el cual encuentran unas gigantescas criaturas que viven en el Hiperespacio. Cuando Gideon dice que van a volver atrás, Galen toma el control del Excalibur con su tecnologÃa.
Jones realiza un escáner profundo y doloroso a Matheson. Éste piensa que se está extralimitando, aunque no se atreve a decirle nada. Se lo comenta de pasada al Capitán, quien se preocupa. Tiende una trampa al Señor Jones para ver si está tratando de ascender a costa de Matheson.
Una vez en su destino, el
Pozo de la Eternidad se revela como un gigantesco y milenario mausoleo. Galen deposita en él las cenizas de su amada, Isabel, cumpliendo asà su promesa. Para intentar arreglar la situación con Gideon le promete que nunca más volverá a traicionarlo.
Max Eilerson, el xeno-arqueólogo, está muy entusiasmado con el hallazgo, aunque para enfado de Dureena sólo piensa en el dinero que podrÃa obtenerse de los minerales del lugar: Quantium 40 en abundancia, sobre todo. Galen borra del ordenador todos los datos, dejándole sin información ninguna ni posibilidad de volver a hallar el lugar.
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No disponible.
Número de producción: 106.
-El Señor Jones está interpretado por Michael Beck, quien interpretó a Abel Horn en
Una araña en la telaraña (206).
Sabemos muy poco sobre la Guerra Telépata y el Cuerpo PsÃquico tras el evento. Los telépatas ahora se integran en la sociedad, pero siguen teniendo algunas leyes especiales: no pueden leer la mente a nadie y deben intentar evitar las lecturas involuntarias (cuando hay emociones fuertes los pensamientos se captan sin querer). Se someten temporalmente a chequeos para comprobar que cumplen las leyes.
Entre otras imposiciones, le pidieron a Strazcynski que incluyese escenas de sexo. Podemos ver una en este capÃtulo en la que una criatura espacial intenta aparearse con el Excalibur. La escena no tiene gracia (de hecho es muy cutre) si no se sabe que es uno de los mensajes ocultos de Strazcynski, quien ataca de esta manera a quienes están contra él.