| |
Lennier: Era el año del fuego.
Zack Allan: El año de la destrucción.
G´Kar: El año en el que recuperamos lo que era
nuestro.
Lyta Alexander: Era el año del renacimiento.
Vir Cotto: El año de la gran tristeza.
Marcus: El año del sufrimiento.
Delenn: Y el año del júbilo.
Londo Mollari: Una nueva Era.
Stephen Franklin: El fin de la Historia.
Susan Ivanova: Era el año en el que todo cambió.
Michael Garibaldi: El año es el 2261.
John Sheridan: El lugar, Babylon 5.
INTRODUCCIÓN
Esta
temporada comienza de forma espectacular, se frena un poco, y arranca
de nuevo de forma totalmente diferente. Al igual que pasa con la
anterior, a partir de un episodio clave da un giro tremendo, en
este caso mucho mayor. Esta vez lo que ocurre es que la falta de
material para hacer la quinta temporada hizo que se quedasen en
cuatro, por lo que prácticamente son dos temporadas en una.
El efecto de esto es una temporada muy dinámica, sin episodios de
relleno como hay en las demás, con un ritmo rápido, pero
muy bien controlado. Los episodios se caracterizan por desarrollar
las conclusiones de todo lo que ha ido ocurriendo: contienen mucha
información, por lo que queda poco tiempo para rellenar con grandes
momentos como batallas largas (Sueños rotos, La larga batalla
crepuscular) o un desarrollo de la acción pausado (Z´Ha´Dum).
Eso sí, las sorpresas y la calidad siguen estando a la orden del
día.
El comienzo de la temporada tiene una tremenda fuerza dramática:
la desesperación, el sentimiento de impotencia y el terror ante
la velocidad con que se desarrolla la guerra y la magnitud de ésta.
Antes de terminar de rodar la temporada, a Straczynski se le notificó
que preparase la quinta, para así realizar el plan previsto de cinco
años.
QUÉ
OCURRE
Ante
la muerte del que los unió, Sheridan, la alianza con la Liga de
Mundos no Alineados comienza a derrumbarse. Se intenta por todos
los medios unirlos y buscar la ayuda de razas antiguas (Los Primeros,
tan antiguos y poderosos como las Sombras, de los que pocos quedan
en la galaxia) para lanzar un ataque a Z´Ha´Dum.
La victoria en la guerra se presenta como un objetivo imposible
por la fuerza de las armas, y ni las Sombras ni los Vorlon parecen
escuchar a nadie, haciendo la Guerra cada uno a su manera.
Tras la Guerra de las Sombras comienza una campaña de liberación
de las colonias humanas tomadas por el Presidente Clark; lo más
difícil será recuperar Marte y la Tierra.
En contra de esta campaña están, por supuesto, los que apoyan a
Clark, pero también hay mucha gente contraria a emplear la fuerza
para destituir al Presidente. Por ejemplo Garibaldi, que va a Marte
a trabajar para un rico empresario que tiene planes para destituir
a Clark y eliminar la amenaza que la estrategia de Sheridan supone
actuando desde bastidores, lentamente.
La amenaza de los telépatas sigue vigente, y muchos auguran una
guerra inminente. Facciones ocultas más cerca de lo que parece se
preparan para actuar.
|
|